Durante dos meses, julio y agosto de 2006, un grupo de jóvenes menonitas recorrimos los Estados Unidos en bicicleta, deteniéndonos en comunidades menonitas para conversar sobre la iglesia. Nos levantábamos temprano casi todas las mañanas, recorriendo casi 85 millas por día, comíamos todos juntos, nos reuníamos con iglesias cuando era posible, y nos íbamos a dormir tarde — entablando discusiones acerca de nuestras vidas y de la iglesia durante todo el camino.